Osvaldo

DECASTELLI

artista textil

Osvaldo

DECASTELLI

BIOGRAFÍA

Osvaldo Decastelli nació en 1941, en el barrio de Villa del Parque, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina. Es artista visual, curador y docente. En 1963 egresó de la Escuela Nacional de Bellas Artes Manuel Belgrano donde inició el Magisterio de Dibujo y recibió el título de Docente para la Educación Artística. En 1966 terminó sus estudios en la Escuela Nacional de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón donde optó por la especialización en escultura recibiendo el título de Profesor Nacional. Durante estos años se formó con Juan Batlle Planas, Aída Carballo y Ana María Moncalvo en grabado; con Mario Arriguti, Luis Balduzzi y Labourdette en escultura; con Miguel Diomede y Aníbal Carreño en pintura; con Irene Crespo y Marta del Castillo en composición; con Blanca Pastor en Historia del Arte. Entre 1976 y 1985 realizó diversos encuentros de análisis y crítica sobre la producción de su obra con el escultor Luis Oreste Balduzzi y recibió la beca de Especialización en historia del arte sobre “Pintura del siglo XX” – “Arte y cultura de la India” – “Arte argentino del siglo XX” y “La arquitectura” otorgada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

Sus obras integran el patrimonio del Museo de la Fundación Rómulo Raggio; Patrimonio del Banco Ciudad; Colección de la Comisión Nacional de Energía Atómica, Buenos Aires; Monsanto Company, Compañías Asociadas Petroleras S.A. (CAPSA), Zucamor, ITALPAPELERA S.A. Fábricas de papel y productos de cartón, aviones de Transporte Regional (ATR), y otras colecciones públicas y privadas, nacionales e internacionales. Actualmente sigue produciendo su obra en el barrio de Colegiales en Buenos Aires Argentina.
Muestras y participaciones

Desde su primera muestra individual en 1974 ha realizado una serie de exposiciones de las cuales podemos destacar; “La figuración y el corrugado” de 1990 y “El cartón corrugado: otro posible del arte” de 1993 en el Centro Cultural Recoleta, (CCR) Buenos Aires.

En 1994 “Esculturas y objetos en cartón corrugado” expuesto en la Casa de Galicia. en Madrid – Delegación de la Xunta de Galicia en Madrid.

En 1995 “Inventario de imaginantes” retrospectiva realizada en el, Palacio Nacional de las Artes, Salas Nacionales de Cultura (Palais de Glace) Buenos Aires , “Un espacio corrugado” en el Centro Cultural Victoria Ocampo (Villa Victoria), Mar del Plata además de “Un espacio corrugado” en el Museo de Esculturas Luis Perlotti, Buenos Aires.

En 1996 expone “Esculturas-Decastelli” en el Museo de Bellas Artes de Salta (MBAS) “Libros objeto ” en Galería Atica, en Buenos Aires.

En 1998 realiza “Estigma” en el Museo de Artes Plásticas Eduardo Sívori y 2001 “Reconocemos no reconocernos ” Galería Atica.

En 2009 “Malas Hierbas” y “Copia de seguridad” además “Hendiduras de luz” de 2013 en la Fundación Alfonso y Luz Castillo – ArtexArte , Buenos Aires.

Respecto de Exposiciones colectivas podemos mencionar

“Escultura Argentina del Siglo XX” de 1991 en el Palacio Nacional de las Artes, Salas Nacionales de Cultura (Palais de Glace) Buenos Aires.

“Calzar el Arte” de 1997 en Galería Art House.

“Rostro de la máscara en la Argentina” de 1998 en, el Museo de Arte Hispanoamericano Isaac Fernández Blanco – Palacio Noel.

“Visibilidad de lo Invisible” de 2012 en la Fundación Alfonso y Luz Castillo – ArtexArte , Buenos Aires , C.A.L.A

“Libro de Artistas” en 2013 en el Museo de Bellas Artes Genaro Pérez, Ciudad de Córdoba y en 2015 en La Universidad Argentina de la Empresa (UADE) Buenos Aires; “Reflejos” de 2016, en la Colección Amalita, Colección de Arte Amalia Lacroze de Fortabat, Buenos Aires

“Papel esencia y materialidad” en 2017 para La Asociación de Fabricantes de Celulosa y Papel (AFCP) en La Noche de los Museos.

“Materia Prima” en 2018 en el Museo de Arte Contemporáneo de la Provincia de Buenos Aires (MAR) En 2000 en el, Palacio Nacional de las Artes, Salas Nacionales de Cultura (Palais de Glace) Buenos Aires y en 2021 “Oda al negro” en OdA oficinas de arte.

MANIFIESTO

Sobre la obra de Decastelli Por Daniel Fisher, curador

Inquieto, curioso y con carácter experimental, Decastelli indaga la dimensión narrativa, plástica y expresiva del cartón como material central para sus obras. Con una impronta escultórica y en ocasiones con una visión textil, sus trabajos buscan desentrañar o destramar una fisonomía escondida, una expresión o código velado, dado quizás, por el origen eminentemente industrial del material. Con manos de orfebre, mente privilegiada y especializado en esculturas, desarrolla una notable corrugated art, una versátil producción creativa de alta densidad visual y con cierto rigor abstracto. Si bien este noble material, el cartón gráfico, simple, ondulado o corrugado, de doble triple o cuádruple onda con forma plana, nido de abeja o alveolar, encuentra su mejor posición en el mundo de los inertes: funcional, sustentable y biodegradable, con una fresadora, trinchetas y cutters afilados Decastelli talla su alma, en busca de nuevas configuraciones, escucha sus voces interiores amplificando los sonidos que emanan del cartón o persigue su imagen fotogenia post produciendo las imágenes fotográficas que captura mediante zoom, scanning y manipulación digital para desclasificar o desafiar su flagrante pudor escondido. Esculturas, objetos y libros-objeto, fotografías e instalaciones con una larga historia documentan invenciones, reinvenciones y divertimentos como experiencias únicas entre “lo crudo y lo cocido” entre la teatralidad y la desnudez, entre lo escenográfico y lo épico formal.

ACERCA DE la serie Hendiduras de luz

por Valeria González, curadora

Osvaldo Decastelli es el artista del cartón. La frase suena extraña pues, en efecto, rara vez podemos identificar la obra de un creador contemporáneo con la mención de un material. Pareciera incluso que la dinámica misma del arte desde el siglo XX ha rehuido este tipo de definiciones. Asociamos la incorporación de nuevos medios a momentos de ruptura o expansión de la historia del arte, desde los injertos de los óleos cubistas hasta las tecnologías actuales, pero es difícil encontrar casos como el de Decastelli, de una vida de artista dedicada enteramente al desciframiento continuo y paulatino de las potencialidades de un único elemento. Es que para Decastelli el cartón no es un medio. No es el vehículo mediante el cual construye una obra concebida de antemano. Las innumerables formas a las que arriba son el resultado situacional de un encuentro siempre renovado con la (¿misma?) sustancia. “En 1985 -afirmó Mercedes Casanegra- el cartón corrugado era para él un material desconocido, y eso jugaba a su favor. Lo tenía que investigar, lo tenía que conocer. Ese desafío fue el comienzo de todo”.

Se habla del “encuentro” del artista con el cartón, de sus “diálogos” con él, palabras que no suelen usarse para entes inanimados. Hay que imaginar el mundo como lo hizo Spinoza, un mundo habitado por infinitas potencias, desde la piedra hasta el ser humano, que perseveran en desplegar sus capacidades. Decastelli no utiliza el cartón; Decastelli le pregunta ¿hasta dónde serás capaz de llegar? A diferencia de otras disciplinas, el arte no está orientado a la fabricación de un producto, sino al despliegue de un pensamiento sensible capaz de trascender (y derribar) lo que nos resulta familiar. Decir que el cartón es un material pobre o humilde es una afirmación del orden del sentido común. La miríada de estructuras, tensiones, movimientos, texturas, tonalidades que la obra de Decastelli pone en juego nos invita a rebasar ampliamente dicha categorización.

Hace años, el artista incorporó la fotografía. Se trató, al principio, de una asociación, de una suma: imágenes transferidas sobre el cartón. Después, la luz se transformó en una suerte de bisturí indagador: utilizando rayos X, se propuso investigar el esqueleto, la vida interna del material. Comenzó así a asomar un misterioso universo de caleidoscopios geométricos o extraños seres orgánicos. Dijo Walter Benjamin que la fotografía no debía ser comparada a un espejo sino a la cirugía o al psicoanálisis, que proceden rasgando la superficie de lo visible. Decastelli nos enseña que, en manos del artista, un instrumento científico puede arrojar resultados mágicos.