ODA AL NEGRO en ODA Espacio de Arte

12 abril, 2021
LAURA FEINSILBER
Laura San Martín, Directora de ODA Oficina de Arte, señala en el texto que acompaña la muestra que la propuesta de “ODA al NEGRO” es, entre otros conceptos, suprimir el detalle y realzar la armonía, descubrir la sensibilidad pura en la forma y que no obstante el color negro es liberarla de todo dramatismo.

En nuestra nota anterior nos referimos a una muestra en la que el blanco y el negro son protagonistas. Quizás, en una rara coincidencia, la elección de este cromatismo se deba quizás al intenso ruido exterior al que estamos sometidos, la sobrecarga de información en tiempos tan conflictivos, por lo que la elección responde a un repliegue interior, una búsqueda de lo esencial, sin alardes ni piruetas colorísticas.

La arquitectura de la galería que además de destaca por su luminosidad natural se presta para entablar un diálogo con las obras de los artistas convocados, rodeados por el silencio y la excelencia que emana de ellas.

Osvaldo Decastelli es un artista muy conocido por haberle dado gran status artístico al cartón corrugado, elemento utilitario para embalaje. Pero Decastelli lo ha dotado de una gran dignidad, desde sus primeras esculturas y objetos hasta llegar al hueso, por así decirlo, de origen orgánico de este material. Con placas radiográficas que revelan su interior, logra así un sutil juego geométrico.

María Torcello es una escultora autodidacta que cultivó profundos lazos con extraordinarios escultores, Jorge Michel y Jorge Gamarra. Tallado y pulido, la forma y el espacio vacío están en la esencia de su búsqueda de la pureza de una forma que pareciera estar en movimiento constante y envolvente. Presenta piezas en las que utilizó el Shou Sugi Ban, técnica japonesa del quemado de la madera, dotando a sus obras de un color negro intenso.

Rocío Cópolla (1965-2020). Una semilla, un fruto, crines de caballo, telas de araña, , alambres, redes, la bolsa en la que llega la verdura al mercado, materiales maleables con las que construye en el aire una escultura blanda, transparente. Su método es entretejer ideas y así van surgiendo estos “dibujos” en el espacio, impredecibles, formas orgánicas que se expanden, que van creciendo casi de manera salvaje, etéreas.

Adriana Kogoi deja huellas, marcas, sobre un entramado en el que se descubre el intenso trabajo de raspar, pintar, volver a raspar. Son gestos que intentan ocultar recuerdos, vivencias o por el contrario, dejar constancia de todo lo vivido a la manera de un palimpsesto donde puede seguir escribiendo su historia.

Felix San Martín nació en Buenos Aires, graduado en la FADU, ejerce su actividad como arquitecto proyectista. Asistió a los talleres de Ariel Mlynarzewicsz y Eduardo Médici. Es la primera vez que vemos su obra y es probable que una frase del trompetista Miles Davis, “Para mí , en la música y en la vida todo es estilo”, está en la base de su extraordinario retrato. También captó el aire reconcentrado, la mirada penetrante y aguda del irlandés Samuel Beckett, que además de gran escritor y dramaturgo , era capaz de pasar una hora frente a una sola pintura, observarla, leerla, hasta en sus más mínimos detalles. Otro retrato para destacar es el de Patti Smith, cantante y poeta estadounidense a la que instaló en ese mundo dual de oscuridad y luz en el que vivimos los seres humanos.

El gran fotógrafo argentino Diego Ortiz Mugica es reconocido internacionalmente por retratar la belleza de áreas protegidas, paisajes neblinosos, ríos, glaciares, situaciones con personajes, en místicos blancos, negros y grises, presenta su serie “Básicos”, en el que hace alarde de un extraordinario contraste de luz y sombras en objetos que parecen encerrados en envases de vidrio.

Rosana Schoijett, artista de vasta trayectoria cuyas fotografías dan lugar a múltiples interpretaciones, presenta perfiles, siluetas, como si fueran retratos en negativo que remiten a esas imágenes inidentificables, enigmáticas, que se conservaban celosamente en camafeos.