Mónica

FIERRO

artista textil

Mónica

FIERRO

BIOGRAFÍA

Mónica Fierro nació en Córdoba en 1963. Se dedica al arte textil. Entre los años 1992 y 1999 hizo residencias en Holanda e Inglaterra, donde asistió a talleres de Arts & Crafts. Entre el 2015 y 2016 hizo bordado con Marian Cvik y escultura con Osvaldo Decastelli. Ha sido invitada a participar como jurado en Salones Nacionales. Convocada por Fernet Branca para formar parte del jurado de Arte Único, 9ª Edición, 2016.

Sus obras se encuentran en colecciones privadas de la Argentina, New York e Inglaterra.
Muestras, premios y participaciones:

2020 – Traducción, muestra individual en el Museo de Bellas Artes MUMBAT, Tandil, Pcia Buenos Aires

2019 – A bordar, muestra colectiva en el MACU, Museo de arte contemporáneo de Unquillo, Córdoba

Traducción, muestra individual en OdA oficinas de arte. Curador Osvaldo Decastelli

2018 – El bien plegar, muestra colectiva, ICANA, Curadora Karina Maddonni Senderos del Barrio, muestra colectiva en el Consejo Deliberante de San isidro

2017 – Mención Salón Nacional Artes Visuales, disciplina textil

2016 – XII Salón de Artes Visuales, Junín. Salón Nacional de Arte Textil, Museo Rómulo Raggio. IV Bienal de Artes Visuales AREATEC, Fundación Cassará.

Salón de Artes Visuales del Bicentenario, Tucumán, Museo Timoteo Navarro. 2015

Salón Nacional de Artes Visuales Junín, Segunda Mención. 2014

XLII Salón Nacional de Arte Sacro, Tandil. Primer Premio Adquisición. III Bienal de Artes Visuales AREATEC.

2012 – VIII Salón Nacional de Escultura y Objeto, Mención del Jurado. Junín, Bs. As. 2011

6° Concurso de Pintura UADE. Tercer Premio. Salón Nacional Avon, Segundo Premio.

Salón Nacional de Artes Visuales, Palais de Glace; disciplinas Nuevos Soportes. 2010

Salón Nacional de Artes Visuales Avon, Mención.

Salón Nacional de Artes Visuales, Palais de Glace; disciplinas Escultura y Nuevos Soportes.

2009 – Salón Nacional de Artes Visuales, Palais de Glace; disciplinas Arte Textil. XXI Bienal del Tapiz Museo Sívori. Primer Premio Adquisición.

2008 – Salón de Artes Visuales, Fundación Avon, Mención del Jurado.

MANIFIESTO

Acerca de la obra de Mónica Fierro por Osvaldo Decastelli, 2019

Mónica Fierro a través del libro como objeto emprende una tarea de traductora del pasado al presente con plegados, textos impresos y de hilos. Con estos elementos el discurso de su obra se apoya en la psicología positivista, fundada entre otros por Martin Seligman quienes consideran que la felicidad auténtica es el fruto de la suma de lo que son las actividades y emociones positivas. Oriunda de Córdoba en su adolescencia estudia danza en Buenos Aires, años después vive en Holanda e Inglaterra para regresar nuevamente a Bs. As. donde se forma en el lenguaje de las artes visuales. Desde el 2009 su obra es atravesada por libros con historias de vida donde sus hojas amarillentas por el paso del tiempo toman un protagonismo buscado. En su primera etapa Mónica Fierro se sumerge en los mundos desconocidos de los lectores del pasado, plegando las hojas al modo de origami creando piezas monocromas en tres dimensiones sumamente sugerentes. En una etapa posterior utiliza el libro convirtiéndolo en verdaderas escenografías donde personajes que entran y salen escenifican historias. Pasa de una etapa sensorial y opulenta a otra austera, enrollando pequeños trozos de las hojas con los que construye obras con volumen escultórico de gran presencia, hasta que abandona el libro y comienza a rescatar las páginas y sus textos, donde vuelve a contarnos historias con hilo, aguja y papel. Mónica Fierro nos aloja en un mundo en el que hay que detenerse, sin estridencias donde historias sin mácula alguna dejan transcurrir el tiempo.

ACERCA DE la serie Nuevos Mundos

Deshacer-rehacer-deshacer-rehacer, no solo un mantra contemporáneo, sino probablemente el fundamento de determinadas existencias: allí donde el ojo se encuentra con algo, allí re-surge algo; allí donde la mano toca algo, brota una sensación. Volver a visitar antiguos y, según el sentido común, inutilizables mapas, volver a verlos, volver a tocarlos, implica volver a darles un sentido, un uso. Los mapas, se sabe, son ficciones científicas, cálculos precisos de lo real que se transforman en algo irreal para guiar nuestra realidad: volver a convocar esas viejas ficciones, esos viejos cálculos, que marcaron el pasado, y volver a ordenarlos, volver a verlos, forma la elaboración de estas obras.

#MASDECERCA

MÓNICA FIERRO

Artista textil, trabaja con libros en desuso. Oriunda de Córdoba vive y trabaja en Buenos Aires. Hoy nos cuenta su rutina e inspiraciones.
¿Contás con alguna rutina que te ayude a enfocarte en tu trabajo?

Me levanto a eso de las ocho, pongo música jazz en mi micro taller que está en casa y allí me quedó un rato, viendo lo hecho el día anterior mientras tomo mucho té Earl Grey, me encanta!
Luego comienzo a intervenir algunas hojas con hilos, a recortar flores, a ensamblar los «rollitos» que tengo de diferentes tamaños, o simplemente me quedo mirando por la ventana los árboles y la gente que pasa, en estos días poca.

Cuando estoy con obras de formatos más grandes me traslado al playroom, al balcón, hasta en el living he tenido obras! Esto me gusta porque lo hace más dinámico también, y es una excusa para conversar con mi familia y no aislarme como lo hago a veces.

¿Dónde encontrás tu inspiración?

Hace unos años uno de mis hijos me regaló un libro con Haikus. Creo a partir de allí mis obras con hojas y bordados tomaron otro vuelo. La poesía también me inspira. Y luego, la ópera, el ballet… sobre todo cuando trabajo con los libros plegados, intervenidos. Me gusta decir que se convierten en escenarios.

¿Quién fue tu mentor o mayor inspiración?

No podría hablar de un mentor, pero admiro a mucha gente que está involucrada con las artes visuales.
La perseverancia de algunas bailarinas ha calado profundo en mí. El trabajar a diario sobre algo en particular, el equilibrio por ejemplo.

¿Cómo llegaste a trabajar con papel e hilo?

El hilo desde que tengo uso de razón ha estado presente en mi vida. Desde bordar en el colegio, con mis abuelas, una tía tucumana. El hilo de coser, el más común de todos, lo redescubro al querer bordar las hojas de los libros. Este material me viene acompañando hace varios años y por su fragilidad requiere de mucho cuidado. Así sin más comienzo con algunas líneas, puntos, de forma muy sutil, muy tenue.

¿Estás trabajando en un nuevo proyecto?

Podría decir que sí, en hojas de libros donde las manchas que ya tienen por los años toman protagonismo y las intervengo apenas usando un hilo negro, gris y algunos rosas y morados. Son variaciones y como dice mi hija, sin propósito alguno, es así que fluyen y aparecen sin más, sólo gozando de lo que surge en cada hoja.

Habiendo tantas ramas en el mundo del arte, ¿Cómo fue que encontraste lo que te gusta hacer?

No lo sé! Creo es algo innato, es lo que te hace vibrar y en algún punto te das cuenta y ya; «la felicidad».
Siempre amé el collage, la mezcla de materiales, el volumen. La opulencia a veces, y otras la austeridad.

¿A quién recurrís cuando necesitás una segunda opinión?

Mi familia. Están allí para hacerme observaciones acerca del trabajo que realizo. No son críticos de arte pero me conocen mucho!

Luego depende del momento, si estoy con una muestra, si estoy «enroscada» con algún tema de técnica, o si simplemente quiero hablar con alguien que conoce mi recorrido, Osavaldo Decastelli tiene el buen ojo y sensibilidad para hacer algún comentario si se lo pido.

Dentro de tus años de carrera, ¿Qué logro es el que más te enorgullece?

No hay uno solo!
Que mis obras hayan sido aceptadas en convocatorias donde el hilo y papel no se habían visto hasta ese momento, me alegra y mucho, esto impulsa a otros artistas a presentar «textil» en ámbitos diferentes.
Y como reciente la muestra Traducción que estuvo en OdA y en marzo de este año también en el Mumbat (Museo Municipal de Bellas Artes Tandil), y espero pueda seguir viajando, pero mientras tanto avanzo, sin prisa, con pocos elementos, casi como un Haiku.